La Loba Feroz recibe al asesino del Che en el Capitolio de Washington


Ileana Ros-Lehtinen y el ex agente
 de la CIA Félix Rodríguez en el
 Capitolio de Washington
Hay quien dice que el miércoles es un día atravesado y el número trece trae mala suerte. Pero en Miami y en Washington parece que no creen en eso.

 Iroel Sánchez
Fuente, http://www.cubadebate.cu/
El miércoles 13 de abril fue el día escogido por los admiradores de Luis Posada Carriles en la ciudad floridana para realizar un banquete por la absolución del connotado terrorista, luego de un juicio por perjurio que se prolongara por tres meses en El Paso, Texas. “Contra nosotros nadie puede“, gritó eufórico desde el escenario, el autor de la voladura de un avión de pasajeros en que murieron 73 personas.

El mismo día, en el Capitolio de Washington, un grupo de congresistas homenajeaba a once veteranos de la derrotada invasión mercenaria a Cuba en 1961, de la que por estos días se cumplen cincuenta años. La presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Ileana Ros-Lehtinen, encabezó el homenaje en el que también estuvieron los congresistas Mario Díaz-Balart, David Rivera, Bill Nelson, Joe Lieberman y Bob Menéndez. “Ellos mostraron su apoyo y cariño a los veteranos y los llamaron “héroes”, dice la crónica social publicada por el diario El Nuevo Herald bajo el título “Sentido homenaje a miembros de la Brigada 2506 en el Congreso“.

Según el Herald, la señora Ros-Lehtinen encontró un eufemismo para nombrar la aplastante derrota de Girón: “la operación no fue exitosa”, dijo; y en un almuerzo en homenaje a los invitados de Miami, el senador Bob Menéndez proclamó: “Es un honor estar al lado de hombres que han estado dispuestos a arriesgar su vida por la libertad de pueblo cubano y que desde ese momento hasta el presente no han dejado de luchar por esa libertad”. Es una “lucha” que Menéndez conoce muy bien porque, según se probó por un agente del FBI en el juicio de El Paso, él recibió dinero para su campaña política de los mismos que financiaron los atentados de Luis Posada Carriles en los hoteles de La Habana en 1997.

Entre los asistentes a Washington estuvo un cercano amigo de Posada Carriles, el ex agente de la CIA Félix Rodríguez que, en el marco de la actividad, mostró una fotografía y se hizo otra con el presidente de la Cámara de Representantes de EEUU., John Boehner. Y aquí es donde el miércoles y el número trece pueden empezar a hacer de las suyas, porque quizás Boehner no conozca que en el año 1985 un comité selecto en ese mismo Congreso investigó al señor Rodríguez por una “operación no exitosa” realizada por este junto a Luis Posada Carriles que mezclaba dinero para la Contra nicaragüense, armas para Irán y drogas para Estados Unidos, bajo el nombre de Irán-Contras, y esta fotografía de George Bush padre, en su despacho junto a Félix Rodríguez hizo época.

El condecorado ex agente de la DEA, Celerino Castillo III declaró ante el el Comité Selecto de Inteligencia de la misma Cámara de Representantes que ahora preside Boehner que “a finales de 1984 Donald Gregg [asesor de Seguridad Nacional] reunió a Oliver North y Félix Rodríguez, quien ya llevaba más de un año trabajando en Centroamérica bajo las órdenes de Bush. El 22 de enero de 1985, se reunieron Bush, Gregg y Félix Rodríguez, dos días después de esta reunión Rodríguez fue a El Salvador e hizo los arreglos para organizar su centro de operaciones en la base aérea de Ilopango…”.

Guarden la fotografía. Cuando más de 600 personas vitorean en Miami a un terrorista que alardea de sus crímenes y en el Congreso de Estados Unidos tratan como un héroe con el dinero de los contribuyentes a quien ha violado las leyes del país, es muy posible que nuevas conspiraciones estén en marcha. Sobre el gobierno de Estados Unidos, que se negó a juzgar a Posada por terrorista y luego se declaró “decepcionado” por el veredicto, cae la responsabilidad por las “operaciones no exitosas” del futuro; hasta la fecha es mal augurio.

Félix Rodríguez en Vallegrande en octubre de 1967

Enviado por la CIA para reconocer a Ernesto Che Guevara, Félix “Ramos” Rodríguez llegó en helicóptero a La Higuera a las 6:15 de la mañana, el día 9 de octubre. “El Gato” trae un potente radio y una cámara.

Observa al Che tendido en el suelo, los brazos atados en la espalda y sus pies amarrados y empieza a insultarlo. Luego, transmite con su radio un mensaje cifrado a la estación CIA más cercana para su retransmisión hacia el cuartel general de la CIA en Langley, Virginia. Empezó a fotografiar sistemáticamente todos los documentos que traía el Che, incluso su diario, página por página.

Realiza un número de fotos del Che que la CIA mantiene secretas hasta hoy. Este mismo día, el dictador boliviano Barrientos recibe del embajador norteamericano Henderson la orden de muerte del Che.

Félix Rodríguez recibe luego un mensaje cifrado dando el código establecido para la ejecución.

Según los documentos norteamericanos desclasificados, será el cubanoamericano quién informará, una hora más tarde, al Coronel boliviano que habia captura al Che la decisión de la CIA.

Tras esta orden, ejecutan al Che ese mismo día.

(Publicado en CubAhora)

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